Por Enrique Pfaab

Guillermo Páez (95) falleció este martes, en Palmira. El artista Julio Le Parc recuerda aún que don Guillermo fue uno de sus mejores amigos de la primera infancia y protagonizaban encendidos duelos jugando a la bolita. Estuvo toda su vida laboral ligada a los trenes y las primeras locomotoras que condujo fueron a vapor. Además fue un activo vecino en la organización civil de su pueblo, concejal en dos períodos y candidato a intendente.

Fue maquinista de Ferrocarriles Argentinos desde 1955 a 1981. Vivió el cambio de las locomotoras a vapor a las “modernas” diesel. Había comenzado como fogonero siendo muy joven. Ya jubilado, fue directivo de la Fraternidad, concejal en dos períodos, candidato a intendente y decía que «soy peronista de Perón y discuto tanto con la gente del partido como con la de los demás. No me gustan las mezquindades”.

Nació en La Paz el 6 de julio de 1926 y tuvo una infancia de carencias. Ingresó al ferrocarril en el 44 y once años después llegó a ser maquinista. Hace no tanto, en alguna de las charlas con este periodista, recordaba daba emocionado «cuando salían de Palmira unas 40 trenes diarios a muchas de las ciudades más importantes del país: Buenos Aires, San Juan, Rosario, Córdoba, Mar del Plata…”.

Casado con Teresa Briones, su compañera de toda la vida, fue padre de dos hijos. Alguna vez dijo de ellos, haciendo gala de su sentido del humor: “Uno es casado y el otro es soltero. Uno es vivo y el otro es tonto, pero todavía no se cuál es qué”.

Siempre lúcido recordaba, en los años en que el ferrocarril parecía condenado al olvido, que «en el 93 había 35.000 kilómetros de vías (En algún momento llegó a haber 47.000). Se concesionaron 22.000 kilómetros. Hoy hay solo 6.000 en uso”.

Páez subrayaba la importancia que tenía el ferrocarril para tantos ciudades y pueblos de la Argentina. “Nosotros llevábamos desde el correo, hasta las revistas. Desde los alimentos, hasta el agua potable. Cuando desapareció el ferrocarril muchos pueblos se murieron”.

De impecable memoria, don Guillermo relataba que «el ferrocarril tardaba 10.30 horas desde Mendoza a Retiro. Hoy, salvo el avión, no hay todavía transporte de pasajeros que pueda igualarlo”, decía orgulloso. Sin embargo también aclaraba que, si en la actualidad un tren de pasajeros recorriera ese mismo trayecto, “tardaría algunas horas más, debido al estado de las vías. Antes un tren viajaba a unos 85 kilómetros por hora en promedio. Ahora no podría superar los 65”.

Don Guillermo añoraba todavía esos “trenes operativos, que transportaban enormes cargamentos de uva fresca, vino, melones, piedra caliza, carbón. Salían desde Palmira hasta el puerto de Buenos Aires. Todavía no hay quien pueda competir con esta forma de transporte”.

También Páez extrañaba el prestigio que significaba ser trabajador ferroviario. “Nos daban crédito en todos lados. Ser ferroviario era una garantía”. Además aseguraba que “Palmira era una de las ciudades más pujantes de Cuyo. Todo estaba relacionada con la vida del tren”.

Don Guillermo Páez, además de maquinista de Ferrocarriles Argentinos, tuvo una activa vida comunitaria.

Fue secretario general de la delegación local de La Fraternidad. Además se desempeñó como delegado en Buenos Aires. “En 1963 logramos la jubilación a los 55 años. El maquinista está expuesto a sufrir graves problemas físicos y se logró que eso fuera contemplado por Ley”, decía orgulloso.

También fue concejal ad honorem en dos períodos y llegó a ser candidato a intendente. Por sus gestiones en 1971 fue construido en edificio del correo de la ciudad y también un centro de salud, una escuela y la delegación municipal.

El artista Julio Le Parc, reconocido internacionalmente, radicado en Francia desde hace muchos años y nacido en Palmira, cada vez que ha retornado a su tierra fue a visitar a Guillermo Páez. Eran amigos de la infancia y ambos recordaban siempre los encarnizados partidos de bolita que protagonizaban.

Este martes Palmira perdió a uno de sus vecinos más queridos. Don Guillermo Páez tuvo vía libre y comenzó su último viaje. Dejó algunas frases, para recordarlo:

  • “En esos años en era común que el bodeguero veraneara en el mismo lugar donde lo hacía el ferroviario. Éramos trabajadores bien pagos”.
  • “Soy peronista de Perón y discuto tanto con la gente del partido como con la de los demás. No me gustan las mezquindades”.
  • “Los de la Fraternidad éramos los reyes de la huelga. Pero siempre luchamos por lograr reivindicaciones laborales lógicas y justas”.
  • “El ferrocarril es la vida de un país. Sin tren no hay progreso sostenido. Alguna vez volverá el tren, si es que se quiere crecer realmente”. 
  • “Todo fue gestión nuestra. Hicimos construir la sede del correo (con vivienda para su jefe incluida) y el centro de salud. Pese a las diferencias ideológicas que yo particularmente tenía, hasta con los gobiernos militares conseguí relacionarme lo suficientemente bien como para que se hicieran cosas”.
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Un comentario en «Vía libre: partió en su último viaje uno de los históricos maquinistas de Palmira»
  1. El daño que hizo el ex presidente Menem a la Argentina fue tremendo. Solo el cierre de los trenes y la privatización de YPF causaron un quiebre social que aun se padece… ;excelente nota. Saludos.

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