Por Enrique Pfaab –

Las elecciones presidenciales en Chile de este domingo 21 de noviembre, que dejaron como candidatos en la segunda vuelta del próximo 19 de diciembre al ultraderechista José Antonio Kast (27%) y al referente de izquierda Gabriel Boric (25%), deja muchos interrogantes y ninguna certeza, especialmente porque la mitad del padrón electoral no fue a votar. Esto, teniendo muy presente el estallido social de 2019, que parecía haber obligado a un cambio profundo de la política chilena.

Para tratar de entender este presente y presagiar lo que vendrá en menos de un mes, El Búho habló con un conocedor del territorio y su gente, puntualmente aquella que fue protagonista de aquel tiempo, entre octubre de 2019 a marzo de 2020.

Moris Vásquez es docente y gestor cultural. Vive y trabaja en el centro cultural autogestionado La Casita, ubicado en un barrio obrero del sureste de Santiago. En Mendoza ha sido propulsor de la biblioteca popular del barrio La Favorita y es integrante del Movimiento Popular Nuestra América.

Vásquez cuenta que “existe un poco de sorpresa e indignación en sectores politizados de la clase trabajadora que nunca se imaginaron que, post estallido, se daría un resultado así. Y ocurre que las opciones de representación política presidencial fueron llenadas por el sistema de partidos establecido antes del estallido, la vieja política. Entonces los sectores populares expresaron una crítica de ´más de lo mismo´ o ´esto no fue lo que queríamos´ respecto las opciones de los candidatos de la primera vuelta”.

El referente social indicó al respecto que “un dato importante de lo que ocurrió el domingo, fue que solo el 50% del padrón electoral fue a votar. Por lo tanto, ese sector que fue motor del estallido, o sea jóvenes y adultos hasta los 40 años, simplemente no fue a votar y esas personas no se quedaron con la opción del mal menor, ya que ninguno de los candidatos los representaba”.

La diferencia entre Kast y Boric fue escasa y, más allá de los apoyos que puedan obtener de los votantes que apoyaron a fuerzas que quedaron fuera del balotaje, la clave está en qué ocurrirá con el enorme porcentaje que no fue el domingo a las urnas.

“El sector que no votó, votará por este candidato de pseudo izquierda, una socialdemocracia repintada, una especie de izquierda intelectual, de clase media, acomodada y de muy poca inserción en los sectores populares”, arriesgó Moisés Vásquez, y agregó que “el tema es que ese descontento que generó el estallido social queda, esta política representativa no llena la profundidad del estallido social y de quienes se manifestaron allí. Pero, más allá de eso, en la segunda vuelta este sector va a sacar del camino al candidato de derecha”.

-¿Por qué tan poca aceptación de Gabriel Boric?

-Por la poca representatividad de esta centro izquierda. Hay una falta de inserción en los sectores populares. Se huele mucho eso. Son niños bien, de una clase media acomodada, que está jugando a la política y que planificaron el Frente Amplio hace más de 8 años en las universidades, pero que poco tiene de popular.

Además Vásquez acotó que “el estallido social es un movimiento muy plebeyo, muy de clases populares, inorgánicas, que no tenían ni tienen todavía movimientos sociales organizados, como en Argentina, que puedan ser interlocutores o alternativa política institucional”.

También acotó que “el estallido social planteó una crítica profunda, más allá de la institucionalidad, y la institucionalidad no la va a resolver. Por eso este candidato (Boric) es muy impopular porque, por ejemplo, y firmó la Ley Antibarricadas, que fue una estrategia para tratar de sacar al movimiento social de la calle”.

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